
Si ya pareces reducido ante O'Neal, ¿como quedarías si te reduce?
Habla Pepu esta semana en su blog en “El Mundo” (cuya blogosfera está medio muerta, y eso que hay grandes articulistas) de la caída del Real Madrid, del rendimiento de los pipiolos de Messina y la adaptación a ciertas circunstancias. Un artículo interesante, para que negarlo, pero que hacia el final deja un detalle interesante. Resulta que a D. Jose Vicente le pareció graciosa la noticia de que un músico de jazz fue denunciado ante la Benemérita porque lo que tocaba no era jazz; cerrando el artículo, se preguntaba si algún día esto podía llegar al baloncesto. Imaginaros la situación: el delegado gubernativo (protagonista en numerosas ocasiones) toma la pista y ordena desalojar porque no estamos jugando como marcan los cánones. ¿Como reaccionarían los entrenadores y jugadores?, ¿Estaría de acuerdo el respetable con esa actuación?, ¿Habría controles en la puerta del Magata para medir estas cosas?
La situación es irreal, y creo que nadie se pueda imaginar nada parecido a día de hoy. Sin embargo, no han sido pocos los que han cargado, en algún momento u otro, contra el juego de los nuestros. Podría pasar por los distintos entrenadores de los últimos años (la nulidad de Orenga, la poca confianza de Pedro Martínez, los descartes de Peras, etc…), pero por tener mas fresco el estilo y mas frescas las críticas vamos a centrarnos en Luis. Antes que nada, lo aclaro para los lectores que pasan por encima y buscan la carnaza: esto no es una crítica dura y destructiva al juego de los nuestros. Sin embargo, tampoco es un salmo o el cantar de los cantares al juego de Casimiro. Es algo que está mas allá de ambas instancias.
Cuando Luis llegó al equipo lo advertimos: no ibamos a ver encuentros excesivamente florales y vistosos. Había que reconstruir y lo primero es sentar las bases y desarrollar un buen proyecto; para hacer reformas, primero hay que tener la casa hecha. Se cerró el año jugando un poco mas bonito que como se lo había arrancado (a pesar del desastre de Donosti hubo partidos chulos como el derby o el triunfo en Menorca) pero con un gran colchón de trabajo, que sería la base para el trabajo de este curso. Nos costó con los problemas, pero creo que llegamos hace un par de semanas (concretamente contra el Caja Laboral) a ver un juego especialmente bonito. El equipo quiso apostar por un marcador bajo (un error frente a Dusko y los suyos), pero se mostró especialmente incisivo y agresivo en la defensa para soltarse luego en ataque, corriendo y ofreciendo su mejor imagen hasta ahora. Después de lo visto el finde pasado contra el CeBé (en un partido que tuvo ratos de entretenido y otros de tosco y tedioso), las patrullas ciudadanas mas ferreas (algunas, mas peligrosas que el típico nacional chulo o el antidisturbios que se levantó con el ie izquierdo) han pasado al frente.
¿Son merecidas las críticas al juego del equipo tras el partido de Granada? No puedo opinar demasiado porque apenas lo he visto. ¿Son merecidas las críticas al juego del equipo esta campaña? Diría lo mismo pero con un condicionante: está justificado que, en ocasiones, alguno tenga ganas de llamar a las autoridades. De vez en cuando está justificado jugar feo en ataque si con ello nos concentramos en defensa. Si gracias a jugar de manera mas fácil (con sistemas básicos o triples cuando se puede) nos da mas tiempo para concentrarnos en defensa, bienvenida sea la iniciativa. Sabemos como juega Luis y hay quien no lo entiende. Aunque, precisamente, los mismos que critican el juego cuando se pierde son de los que callan cuando se gana: como los vecinos que salen en “Gente” diciendo que “él era muy tranquilo y no parecía que fuera a hacerle nada a nadie”.



#1 by martin on December 15, 2009 - 9:59 pm
A mi lo que me parece se trataria de lo que en regulación automática se denomina “constante de tiempo”. La T en un sistema realimentado es muy importante. Y es que a veces Luis tiene una T inmensa. En un momento dado del partido se empieza a jugar mal, y es como el conejito duracell, que no se para de jugar mal. Como que nadie se esta enterando de que se está jugando mal. Y eso es desesperante porque casi todo el mundo se ha dado cuenta ya hace un rato de que aquello habia que pararlo un ratito. Vamos que el equipo (sistema) en lugar de estar regulado mediante un lazo cerrado con un doble bucle de realimentación (entrenadores) para corregir el error de salida, se convierte en un sistema de lazo abierto y … claro la gente empieza a temblar porque empieza a temerse lo peor. Esto no pasa siempre, pero inexplicablemente pasa a veces de forma aleatoria, de repente, sin saberse muy bien por que. Cuando pasa, yo siempre me pregunto para que sirve el segundo entrenador (segundo blucle de realimentación)
#2 by adiskide on December 16, 2009 - 7:08 pm
Sigue jugando con 7 cuando se ha hecho equipo y esfuerzo por tener a los canteranos .
Sigue sin saber pedir un tiempo muerto.
Y en defensa dependemos de que el escolta del equipo tenga el dia o no…si eso es defender bien…apaga y vamonos…
Por otro lado , sí…parece que tras el gripazo parece que el equipo esta cogiendo su verdadero nivel…
si vamos a jugar a correr , si fueramos 7 en vez de 10 quizás corriesemos más…
si necesitamos vender y tirar de cantera si jugaran los 10…quizás esa base de proyecto de equipo tuviera más asegurada la continuidad…