La derrota en Las Palmas (del pasado sábado: que poco tiempo me queda desde que tengo las tardes libres) deja un sabor raro en la boca. Como todos vosotros, estuve siguiendo el partido en Radio Solobasket y me tomé el final como algo persona (por lo que oí en directo). Hasta que no vi el resumen del partido el domingo por la mañana (antes que nadie: allí sentado en la sala de edición) no me quité la espinita ni el mosqueo. Se hizo un buen partido a pesar de los errores, se luchó hasta el último segundo en un campo difícil (aunque ojo: en los años mas complicados hemos dado la talla en el CID)… pero perdimos.
Al fin y al cabo, es lo único que termina pesando hoy en día. En nuestro fuero interno vemos que el equipo mejora, que Lofton se ha hecho al equipo y destaca sin tapar a nadie, que los que participan rinden al nivel esperado y que las sensaciones son buenas; pero la realidad del baloncesto ACB se mide en victorias y derrotas, sean dando espectáculo o haciendo el basket mas rácano de todos. Para lo bueno y para lo malo, ese balance ha marcado nuestra temporada: desde nuestro inicio plagado de dudas hasta nuestra clasificación para la Copa (en la que acabó pesando mas una derrota que la reacción de los nuestros), todo se ha medido así. Este fin de semana arranca un mes en el que se verá esta cara, la del puro resultado. Nuestro primer tramo de la segunda vuelta arrancó con dos derrotas y se vienen encima tres partidos en los que pesará la derrota y se agradecerá la victoria.
Arrancamos este fin de semana con un DKV Joventut que representa bien lo que hemos planteado: una imagen pobre (comparada con la eclosión de los últimos años), compartida por un bloque en el que destacan un par de cracks. Los veo muy seguido con Radio Solobasket y os lo digo con razón. Esta Penya no da la sensación de ser un equipo invencible: es mas, no da la sensación de ser un equipo durísimo. Como cualquier conjunto tiene sus fallos, sus peros y sus puntos a mejorar, y es labor de nuestro cuerpo técnico identificarlos (aunque no hay que ser un luces para verlos). Tras ese partido (hay tiempo para hablar) llegan otros dos duelazos: viaje a Sevilla para medirse al Cajasol (¿sorpresa en esa jornada? Veremos…) y la gran cita de la temporada en el Palau (que por cierto, estamos montando postpartido para los seguidores del Estu que se quieran acercar desde Madrid y para los exiliados). Aquí pesará el resultado puro y duro, el no perder fuelle en la Liga. Sacar una victoria aquí es importantísimo: el año pasado firmamos, antes de la Copa, un balance de 2-4.
Y los resultados tienen que llegar porque, el 18 de febrero, pasarán a otro plano. Algunos me hablarán de que se puede perder en esta recta hacia la Copa, porque lo que importa en la gran cita es lo anímico y el juego que se desarrolle. Si, es cierto… pero no: la Copa dura ese fin de semana y solo la gana uno. Es muy divertido, pero el finde siguiente la Liga se reanuda. Y en ese momento, después de la Copa, es precisamente el punto a partir del cual mucha gente empieza a tomarse esto en serio. Hay que irse con pies de plomo en estos días.
PD: El viernes seguramente hable de Granger, que me quiero meter hasta las rodillas. ¿Estás contento, Damian?

#1 by Damian on January 29, 2010 - 2:09 pm
JEJEJE. Gracias Matias. Por cierto, yo pienso que hay que pensar en posicionarnos bien para los playoff, mañana es un choque crucial ya que Sevilla y Barcelona parecen “plazas” inaccesibles; e ir a la copa a disfrutar
PD Aunque se que soy un coñazo y muy critico gracias por tu blog, no suelo coincidir contigo pero hablas del Estu que es lo importante.
Saludos y participar mas, y ponerme verde que no me entrais al trapo…ah se me oilvidaba
GRANJER FUERA DEL ESTU YA!!!!!