No está todo resuelto, no está el tema cerrado… pero lo que vivimos el fin de semana ayuda bastante: ganamos sufriendo al principio pero con contundencia al final, algo que podía ocurrir teniendo en cuenta que enfrente estaba un equipo que se sigue jugando todo a una carta (la de empatar a victorias con el Xacobeo y eludir el descenso por deméritos de los LEBeros). Se ganó, se consiguió un triunfo de los que había que sacar, y la mañana del domingo nos deparó grandes resultados. Hay que prepararse y conjurarse: Bilbao se plantea como la gran oportunidad de cerrar el círculo.
Son once victorias en casa ya, la auténtica clave de esta chance de playoff. Ya metidos en faena, cuando miremos al final de temporada que hemos conseguido, habrá que analizar en profundidad que desempeño casero ha tenido siempre Luis Casimiro y cuantas veces le ha valido esto para posicionarse tan arriba como ahora. Este triunfo no deja de ser algo esperado, pero costó lo suyo. Un Murcia que tenía ganas de llevarse el triunfo llegó al Arena a presionar, a poner huevos y a pensar en una posible victoria: precisamente nos faltó eso en los primeros minutos de partido, precisamente eso fue lo que motivó los primeros parciales a favor de los pimentoneros con un Asselin en estado de gracia (y en estado numérico tambien: fichar murcianos es la clave en la recta final del SM). El Murcia tenía ganas de llevarse el partido, y tuvimos la suerte de tener, entre los nuestros, a un tipo con ganas de sumar: de no haber sido por los huevos de Caner-Medley la cosa no hubiese cambiado, y ahora mismo la gran actuación del Chimpa y de Lofton hubiese quedado en poco. El norteamericano levantó a sus compañeros y puso, poco a poco, las cosas en su sitio. La recta final fue una historia bien distinta: cuando sacamos al Murcia de su fórmula de juego, de la clave de su éxito en la primera parte, el invento se fue al garete.
Me contaron que se animó bastante, y mas cuando el equipo estaba por detrás en el luminoso. Sinceramente no he visto partidos en casa del Estu desde el mismo Arena en este curso (y sabéis que no es lo mismo seguir un partido televisado, con su ambiente concentrado en un par de micros y poco mas), pero me da que el público colegial sigue en la misma tónica de los últimos años. El juego no ayuda a animar mucho, y entre eso y que la mayoría del campo no está para chillar pues no hace un gran favor a la animación… pero es que me chivaron que el Arena se volcó con el equipo en los minutos mas chungos, que levantó al equipo y que tiene gran parte del mérito en este triunfo. Ayudaría el que se jugara un sábado por la tarde, o quizás la merendola demente (un clásico desde que estamos en la KelyKampo), pero lo importante es que la gente aparezca y anime en las situaciones mas chungas: el equipo ha convertido el Arena en un fortín, pero la presión ha de convertirlo en una fortaleza.
Hablamos de lo que dio de si nuestro partido, pero la mañana del domingo estuvo plagada de resultados favorables… y no tan favorables. Nos interesaba lo que ocurría en Badalona, lo que acontecía en Granada y, hasta cierto punto, lo que daba de si el partido del Cajasol. La derrota del Unicaja frente al Barça dejaba abierta la posibilidad de que el Estu pudiera darle caza a los malagueños (que ya pierden casi todas sus opciones de alcanzar al Cajasol), pero el interés real estaba por debajo. Badalona nos deparó una sorpresa negativa, dado que el resultado favorable al Bilbao dejaba a los verdinegros ya casi sin opciones de meterse en la postemporada (deberían darse debacles importantes, y aún así habría pocas opciones por los basket averages), algo que le ocurre también al CB Granada después de caer en un partido acojonante contra el Real Madrid. Esto supone que ahora mismo los playoff sean cosa de pocos… y en esas anda metido el Bizkaia Bilbao Basket.
Ahora mismo, cuatro equipos se mantienen vivos para quedarse con tres plazas: Unicaja, Gran Canaria, Bilbao y nosotros. Tenemos los dos partidos perdidos contra malagueños e insulares, y solamente el +6 de la ida nos pondría por delante de un Bilbao que viene fuerte (nueve victorias en diez partidos). Cierto es que todo depende de dos partidos que los bilbaínos jugarán en tres días (los dos en casa, contra nosotros y contra el GranCa) y que los dos partidos pueden o bien dejar claras las cosas de cara a las dos últimas semanas o liar el invento algo mas. Bilbao es la clave para alcanzar los playoff, y por eso hay que salir a ganar en el BEC. Esta tarde habrá “Mis Adorables Vecinos” (cuatro ediciones hasta el final de Liga) para entender todo esto en profundidad.


